sencilla y humilde
que el néctar recoge
de prístinas flores,
lo liba, lo sorbe,
lo engulle y lo lleva
a su tibia colmena.
Con mucho cuidado
lo deja en la celda.
Después, laboriosa,
sus alas agita,
agita, agita . . .
y el néctar de flores
en miel se transforma.
....
Como abeja
sencilla y humilde
he tomado,
de la vida, el néctar
lo he libado, sorbido,
saboreado, procesado,
fino, fino, finísimo néctar
único.
Cuidadosamente voy dejando
gotitas de miel ....
y
en cada gota trasluce
la prístina flor,
primigenia,
devenida en primor.